Cómo escoger una hipoteca en el extranjero

Una casa de ensueño en el extranjero puede convertirse rápidamente en una pesadilla para un expatriado, jubilado, o alguien que simplemente busca una casa de vacaciones en otro país. Normalmente, es difícil defenderse en el mercado de las hipotecas en nuestro país, y aún lo es más cuando pensamos en adquirir una propiedad en el extranjero. En este caso, las consecuencias de elegir mal pueden resultarnos muy caras.

¿Qué divisa debería utilizar?

La primera decisión que deberá tomar es si quiere la hipoteca en la divisa del país de destino o en la de su propio país. Si decide solicitar una hipoteca en un país extranjero, lo más probable es que se use la divisa local, aunque hay posibilidades de lo contrario. También es posible que una entidad de su país de origen determine hipotecas en divisa extranjera.

La decisión debería tomarla teniendo en cuenta los siguientes factores:

  • En qué divisa son sus ingresos y en qué divisa paga usted sus gastos.
  • La previsión de los movimientos en los tipos de cambio de ambas divisas.

Si su banco en su país de origen no está dispuesto a concederle una hipoteca sobre una propiedad en el extranjero, queda usted restringido a  las normas de los agentes locales donde se encuentra la propiedad. Si puede usted decidir, base su decisión en la divisa que normalmente maneja. Por ejemplo, si sus ingresos son normalmente en euros, tendrá sentido que solicite la hipoteca en euros, de manera que se evite peligros de devaluación de la moneda.

La importancia del conocimiento local y la asistencia profesional

En su país de origen, cuando decide comprar una propiedad, normalmente toma decisiones cautelosas y conservadoras. Se insiste en evaluaciones y procesos legales muy detallados y frecuentemente se busca que la operación esté cubierta por muchos seguros.

Sin embargo, al considerar la compra de una propiedad en el extranjero, la mentalidad cambia. Normalmente la gente más cautelosa tira toda precaución por la ventana y se compromete a compras disparadas y a veces ridículas. Los contratos se firman sin conocer bien su contenido, sin consejo profesional independiente,  precipitadamente, y sin posición jurídica subyacente para determinar con certeza si la propiedad está siendo traspasada.

Los compradores en el extranjero siempre han sido víctimas de múltiples fraudes en manos de agentes sin escrúpulos ni conciencia.

Estos compradores deben adquirir conocimiento local y practica, que solo es posible mediante la contratación de expertos independientes y representación jurídica para aspectos tanto legales como financieros de la transacción. 

Espere diferencias significativas en las hipotecas extranjeras

Antes de firmar un contrato de propiedad o una hipoteca, debe asegurarse que entiende todas las condiciones y términos que lo configuran. De hecho, antes de firmar ningún documento, debe conocer todos los costes implicados y entender su situación legal desde el momento en que realiza la primera oferta de compra.

Como sabe, los sistemas y prácticas legales son diferentes en cada país del mundo y, en algunos casos, hacer una oferta de compra sobre una propiedad le compromete legalmente a comprarla, independientemente de que consiga finalmente una hipoteca o no.  Los honorarios también difieren mucho según el país y según las entidades que ofrecen las hipotecas. Asegúrese de entender todos los costes y de qué manera tendrá que pagarlos. En algunos casos, necesitará una tasación o valoración oficial y ciertos seguros obligatorios. En otros casos simplemente podrá fiarse de su propio criterio y asumir el riesgo. Asegúrese de que queda perfectamente claro qué cuotas son reembolsables en caso de que la solicitud de hipoteca o compra de propiedad no salga adelante, incluyendo los depósitos o fianza que ya haya pagado. 

Resumen

Si usted no es una persona que asumiría demasiados riesgos comprando una propiedad en su país, no lo haga cuando se decida a hacerlo en un país extranjero. Asegúrese de tener la representación adecuada para ayudarle en temas legales y formalidades de su hipoteca, y que su representante esté cualificado, sea independiente y de confianza.

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